Un grafiti

Wang Junjie 

Foto de Biobiochile.cl

Sé bien que no debería ser así. Que no debería fijarme en estos detalles. Que es una minucia. Que es un grano de arena en la tormenta de los asuntos internacionales. Pero aquí estoy perplejo, mirando el acta del Presidente de los Estados Unidos sobre el acuerdo nuclear internacional con Irán. Como todos estoy a favor de la paz mundial. Voy a ser sincero. Este tema me sobrepasa. Entonces, lo que veo es la firma de Trump en el documento. El trazo se extiende como un monstruo zigzagueante. Parece un animal, un depredador, agazapado en el borde la página y que se dispone a saltar sobre el texto y a devorarlo. Me figuro que los demás autores y periodistas serios se habrán fijado en las implicaciones internacionales del tema, que si Israel, que si Arabia Saudí, que si los inspectores, que si las ventas de petróleo, que si Macron le avisó de no hacerlo…

Debería hacer reflexiones sabias y de alto vuelo sobre política internacional, el conflicto nuclear, las sanciones económicas, las ventas del petróleo, los líderes mundiales…. Pero yo estoy aquí, petrificado ante la firma de Trump y su estética barroca. Tiene el perfil de un sueño gótico con torres que amenazan a los cielos de su soberbia. No puedo apartar la vista de su arquitectura gráfica. Observo que su trazo es grueso, muy grueso, mucho más de lo que se podría esperar razonablemente de una pluma estilográfica. ¡Caramba! ¿No firma los documentos oficiales con un rotulador? Parece que sí. He oído que Bill Gates firma sus contratos con un simple bolígrafo. A cada uno su estilo. Dicen que la forma de la letra de una persona puede revelar aspectos fundamentales de su carácter. Bueno, ahí no entraré pues no conozco ni pizca de grafología (así se llama el invento).

Dicen que los grafitis que se ven en los muros de los barrios de las ciudades pueden ser considerados como obras de arte (aunque otros lo consideren puro vandalismo). Solo puedo decir que en un portal cerca de mi casa hay un grafiti que se parece a la firma de Trump. Anoche la similitud me llamó la atención y tuve un escalofrío. Dicen que Trump fue (y es) un gran empresario y que sabe hacer negocios. Pero a mí me daría miedo firmar un contrato comercial con una persona cuya firma tiene el grosor de un grafiti mural.

Firma de Donald Trump

 

Wang JunJie es alumno del MUIP. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Beijing (China)
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Una respuesta a Un grafiti

  1. No lo sé, pero consciente o no, hiciste un análisis semiótico de esa grafía que aterra, el alma de cualquier pesona sensible. Dicha firma es el reflejo (moustroso) de lo que lleva dentro ese personaje tan terriblemente dañino para la humanidad. Te exhorto a que continúes en el sendero de escribir lo que percibes. Además de sugerirte que estudes la disciplina semiótica. Te dará herramientas para desentrañar (de mejor forma) los signos que observas. Tienes un enorme potencial. Desde Guatemamala te saludo, admirando tu capacidad de sorprenderte con los pequeños detalles, que no son minucias, son la clave del descubrimiento.

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